Bandera y Escudo

Bandera de los RR.TT.

En la bandera de los Reales Tercios de España se recogen los símbolos tanto de su historia, de su fundación como de su razón de ser.

Su paño o manto azul cielo simboliza su noble espíritu y alta de miras, traduciéndose como principio de generosidad, lealtad y honrado trabajo por la Patria y su Corona.

El timbrado de su escudo, una corona real, representa nuestra convicción y nuestra naturaleza: la Monarquía.

Su escudo, de azur con tres flores de lis bien ordenadas, representa las armas de la rama de los Anjou de la Casa de Borbón, la dinastía reinante en España. Si bien es cierto que la bordura de la Real Familia es de gules, los Reales Tercios la tornan de oro como referencia al noble metal recogido tanto en el Escudo como en la Bandera Patrios.

Acolado dos armas: la partesana y el fusil, simbolizando historia y nuestro carácter y espíritu interno de milicia.

La For de lis

La palabra lis es un galicismo que significa lirio. La flor de lis es una representación de la flor de lirio. En la heráldica francesa es un mueble muy difundido. El diseño se remonta a una época muy antigua de la historia de esta ciencia. Se la puede nombrar como flor de lis o amacayo. Es una de las cuatro figuras más populares de la heráldica, junto con la cruz, el águila y el león.

Se suele representar en oro sobre un fondo azul. Tradicionalmente se representan dispuestas de forma bien ordenadas.

Desde la Edad Media es considerado un símbolo de la realeza francesa.

El primer uso conocido de la flor de lis como emblema se remonta al siglo XII, con el rey Luis VII de Francia. A partir del siglo XIV aparece también como emblema de la casa de Lancaster (dinastía real inglesa), para enfatizar su reivindicación al trono francés. El escudo de la casa de Lancaster incluye 3 flores de lis y 3 leopardos pasantes. Catalina de Lancaster (nieta de Pedro I de Castilla y abuela de Isabel la Católica) fue la patrocinadora del monasterio de Santa María la Real de Nieva en la provincia de Segovia, por eso puede verse allí su escudo con las tres flores de lis.

En el siglo XVI era símbolo de la dinastía Valois y emblema de la familia Farnesio, que utiliza seis flores en su escudo.

En el año 1084, el rey de Castilla y de León, Alfonso VI, conquistó Madrid. Por aquellos días se sabía que en la muralla de la ciudad se hallaba escondida una imagen de la Virgen. El rey mandó llamar al último superviviente que sabía algo sobre esta cuestión, una mujer llamada María. Por tradición familiar ella sabía cómo era la imagen pero desconocía el lugar exacto donde pudiera estar. La reina Constanza de Borgoña (tercera esposa de Alfonso VI) la mandó llamar para poder hacer con su descripción lo que hoy se llamaría un "retrato robot". Una vez terminado, mandó que se añadiera una flor de lis. De esta manera la Virgen de la Flor de Lis fue la primera representación de la Virgen que hubo en el Madrid conquistado. Más tarde se llegó a encontrar la talla escondida en la muralla, que es la imagen que hoy se conoce como la Almudena (de almudaina = muralla).

También era utilizada en los mapas antiguos para señalar el norte.

Aunque suponga un gran salto en la historia del uso de este símbolo resulta preciso señalar que la flor de lis, rodeada de una cuerda que acaba en un nudo "rizo" (Nudo de la hermandad), y con dos estrellas de 5 puntas, fue adoptada por Robert Baden-Powell para el Movimiento Scout Mundial como símbolo propio. Se representa en color morado tanto la flor de lis como la cuerda. Baden Powell la hizo suya por primera vez en 1907, en el campamento de Brownsea. Se inspiró en el símbolo que los antiguos cartógrafos utilizaban para señalar el norte, queriendo significar que el scout debe guiar su vida por un buen rumbo.

También se le puede encontrar en el escudo de Pablo VI (precisamente tres flores de lis). La Iglesia Católica la usa como símbolo mariano. En ocasiones, también como representación de la Santísima Trinidad, debido a los tres pétalos.

Quizás la teoría más aceptable es que se trate de una estilización de la flor de un lirio, sin embargo se encuentran flores de lis esquemáticas, estilizadas, hechas durante el Medioevo constituidas por una espada vertical central y dos báculos pastorales a los costados, el guardamonte de la empuñadura horizontal fusionaba los dos báculos. En tal caso el simbolismo parecía ser la alianza de los estamentos del clero y la nobleza.

La Partisana

Una lanza Partesana es aquella cuya moharra (hoja de lanza) es grande y recta, ancha por la base, con filo por ambos lados y que se va angostando hacia la punta. La base posee dos aletas corvadas en punta, o bien en forma de media luna. Su astil medía sobre los 2 metros y tenía regatón de hierro.

La partesana fue una lanza que se usó venatoriamente -no como distintiva de oficiales- desde el siglo XII al XVI, aunque en formas más primitivas, pero según historiadores militares su empleo perduró desde el siglo XV al XVII. Lo que parece indicar este juego de siglos "oficiales", es que la versión moderna de 220 cm. - 260 cm., aletas bien definidas y regatón (pieza metálica de contrapeso en la base del asta), sería la usada entre los siglos XII y XVIII, pero no indicaría su origen, sino su uso en cuerpos militares "modernos".

Sobre su origen -o formas más primitivas- se pueden encontrar ya en el siglo I representaciones artísticas en la Roma clásica (Bajorrelieves del Consulado de Roma). Con lo que no estaríamos hablando sólo del arma del Renacimiento-Edad Moderna, sino de una categoría de armas de asta cuya moharra ya se empleaba incluso antes de nuestra era y que derivarían de "cuchillos enastados". Por ejemplo, el angón (venablo introducido por los merovingios sobre el siglo V) ya tenía cierta reminiscencia a la que sería su hermana mayor, la partesana.